miércoles, diciembre 12, 2007

ZX

Hoy me apetece hablar de un amigo
Sin más. Es posible que alguno le conozca o es posible que no. Pero da lo mismo.

La máquina del tiempo va nueve años atrás. Yo era, como ahora, un pseudo-geek, y por aquel entonces con bastante poca experiencia en la vida y enganchado sin remedio a ese recién descubierto misterio de Internet, concretamente a esa adicitiva faceta del chat IRC Hispano.

En aquel lugar había una canal de viciados de la Guerra de las Galaxias que se habían jugado en canal el X-Wing (ah, aquellas naves poligonales, qué reales parecían), el Tie Fighter (desde el bando del imperio y con mejores gráficos; me encantaba) y el X-Wing vs. Tie Fighter (y ahora con texturas y posibilidad de jugar en red. Aka El Orgasmo). En un alarde espectacular de originalidad, aquel canal de chat se llamaba #X-Wing_vs_Tie_Fighter. Y por allí nos reuníamos, con el poder de nuestros módems de 56 kbps una serie de volados para jugar.

Sin entrar a fondo en este tema, del cual podría estar hablando horas, uno de esos volados era ZX-10.

Intentar resumir aquí los nueve años de sincera amistad que me unen a él y que comenzaron en un viaje a Benidorm sería hacerle un flaquísimo favor a su recuerdo y a su futuro, así que directamente no voy ni a intentarlo. Lo que sí quiero es dejar aquí su impronta, igual que él la ha dejado en mi vida, y sabiendo de antemano que voy a fracasar en ello. Es igual. Yo soy como soy gracias a que él ha estado ahí. Y sigo teniendo la inmensa fortuna de que siga estando. Allá voy.

Meses sin saber nada el uno del otro. Wisky y Vodka. El mundo arreglado y vuelto a arreglar. Viajes. Collejas. Abrazos. "Tronco, yo lo que creo es..." y más. Cerveza. Sinceridad. Un gallego al aire libre. Otra cerveza. Y la penul. "Ya podrias llamar ministro". Cinco mil volados como nosotros, qué guay. El Sr. Spock. "El móvil tienes por castigo". "Pues oye, y es que las tías son...". Tienes razón. Un chino. "Tú no te preocupes, que todo llega". Un asador. Un pacharán. Y diez si hacen falta. Y veinte. Ahora unas hierbas. "No me seas orgulloso, pide ayuda". Y qué tal. "Pues como siempre". ¿Y sabes qué? Que...
...
"Me tienes aquí para lo que quieras".


Me tienes aquí para lo que quieras.

miércoles, diciembre 05, 2007

Aprendizaje

aprender.

(Del lat. apprehendĕre).

1. tr. Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia.



Aprender algo implica aceptar el desconocimiento previo al aprendizaje.
Sin este axioma tan de perogrullo el aprendizaje no es posible.

¿Cuántas veces hemos pasado párrafos enteros, obviado frases interesantes y dejado de lado fragmentos de conversaciones por tener el convencimiento de que no podían aportarnos nada, de que "eso ya lo sabemos"?

Demasiadas. Y seguir cometiendo ese error es, paradójicamente, el camino más corto a la incertidumbre. Porque estar pasando año tras año por la misma clase y ver que tus compañeros de pupitre cambian tiene que ser algo frustrante. Es como si nos ofrecieran una naranja y nos comiésemos la piel porque ya sabemos cómo sabe lo de dentro. Absurdo.

El aprendizaje no es posible sin la humildad de asumir la propia ignorancia.
Así que vamos Ear, a aprender, que queda mucho por hacer.